Los Buenos Modales no pasan de moda

Los buenos modales son indispensables para desenvolvernos en la vida y ser apreciados por todo lo que podemos ofrecer y van de la mano de valores como el respeto, la lealtad, la gratitud, la compresión y la tolerancia, ; todo ello muy necesario para ser una persona íntegra.

Saber comportarse es importante para todas las personas, sin importancia del género o de la edad y para llegar a ser adultos íntegros y con buenos modales debemos trabajar desde el hogar. Enseñar a los niños a tener un buen comportamiento, será una labor en conjunto de padres y educadores para conseguirlo.

Cuando desarrollamos los buenos modales conseguimos que la interacción con otras personas sea mucho más fácil y agradable. ¿Conoces La “regla de oro”? Compórtate con los demás, como quisieras que ellos se comportaran contigo.

Aquí te regalo 10 buenos modales que todos debemos poner en práctica para comportarnos de forma correcta tanto en casa, como fuera de ella:

  1. Cuando pidas algo, siempre di “por favor”. Cuando recibas algo, siempre di “gracias”.
  2. Nunca interrumpas a los mayores cuando estén conversando, a menos que sea una emergencia. Ellos notarán que necesitas hablarles y te brindarán la atención necesaria cuando terminen de hablar.
  3. Cuando tengas alguna duda si puedes o no hacer algo, siempre pide permiso.
  4. Nunca hagas comentarios sobre las características físicas de otras personas al menos que sea un halago, que siempre es bienvenido.
  5. Cuando alguien te pregunte, “¿Cómo estás?”, contéstales y luego hazles la misma pregunta. Es decir, “Bien, ¿y tú?”.
  6. Antes de pasar por alguna puerta cerrada, siempre toca para ver si te pueden atender.
  7. Cuando hagas una llamada telefónica, primero da tu nombre y luego pregunta si puedes hablar con la persona a quien llamas.
  8. Sé agradecido y di “gracias” por cualquier regalo que recibas. En la era del correo electrónico, una nota escrita a mano y enviada por correo regular tiene un gran efecto.
  9. Cuando alguien te pregunte, “¿cómo estás?”, contéstales y luego hazles la misma pregunta. Es decir, “bien, ¿y tú?”.
  10. Si has pasado el día en la casa de algún amigo, recuerda agradecer a sus papás por haberte tenido allí y por haberlo pasado bien.

Anímate, a sé parte del cambio. La educación no entiende de modas, edades o culturas, es un bien universal y necesario.

“Felicidad en POTE”

Un encuentro sólo para Mujeres, realizado el pasado 23 de Noviembre por Katiuska Suarez
Por: Sabrina Fontana Frías

¿Qué es la felicidad?….
¿Qué nos hace feliz?
¿Qué te da paz?
¿De quién depende tu felicidad?
¿Alguna vez te has preguntado esto? Si en tus respuestas hay un tercero o una cosa, aún no has descubierto lo que realmente amas y lo que no importa que pase, te da tranquilidad.

No debe extrañarte, porque esto es más común de lo que pensamos. Escuchamos mucho decir: “Mis hijos son mi felicidad”, “… el crecer profesionalmente”, “la relación que tengo mi esposo”, “la cantidad de cosas que tengo” o “las amigas que me hacen ser mejor”!…allí, en ese instante le entrego el control de mi paz y felicidad a otro. “Otro” que por naturaleza no estará en algún momento, porque lo único que nos acompaña siempre es nuestro YO. Por eso la felicidad no viene desde fuera, viene desde dentro. Depende de MI!

Cuando soy capaz de identificar mi propósito, lo que me nutre el alma siendo coherente con lo que siento, pienso y hago sin dañar a otros, hablamos de que soy feliz. No significa que tengo que sonreír todo el día, ni que tengo que brincar a cada minuto, sino que eso que hago o siento, no me perturba, no me genera angustia, no me anula como persona. Cuando soy capaz de vencer mis miedos, vergüenza y mi culpa, entonces soy feliz!

Cuando te sientes a pensar en esas cosas que realmente te llenan, hazlas, regálate esa alegría interna, ese mimo a ti misma mujer de roles, sacar espacio para oxigenarse y ser realmente feliz en cada cosa que respiramos y aspiramos.
Hagamos este ejercicio de identificación de alegrías y pongamos en nuestro “POTE DE LA FELCIDAD” todo aquello que es nuestro, que nos hace crecer y nos hace disfrutar del vivir terrenal. Te invitamos a ser parte de amar lo que tienes, y a vivir en paz y armonía contigo misma. No por el otro, ni para el otro, sino por ti misma.

Si lo haces en familia, enseñaras a los tuyos a ser felices y a descubrir lo que realmente aman y los hace levantarse cada día y ser ellos mismos.

Invita a otras personas a atreverse, a vivir y agradecer por su Pote de la Felicidad.