Conociendo el Museo de la Resistencia

Por: Isabela Vargas, 6to de Secundaria, SJT – Testimonio de Julio Escoto

A lo largo de nuestras vidas, los niños crecemos en base a las historias que nos cuentan los adultos. Somos mentes jóvenes y moldeables, impresionables por así decirlo. Pero al mismo tiempo no es una elección, los niños dependemos de la memoria y de las historias de nuestros predecesores. Necesitamos que llenen todos los espacios en blanco que los libros de texto no pueden satisfacer o que no llegan hasta nuestra comprensión. Pero ¿qué sucede cuando escuchamos una historia tantas veces que solo suena como un cuento muy lejano? A veces es difícil hacernos a la idea de que cosas como la Dictadura realmente sucedieron y simplemente pensamos en ello como un evento distante. ¿Qué ocurre cuando nos cuentan una historia repleta de censuras para protegernos? En nuestra mente la historia parece surreal o incluso fantástica, como si hubiera salido de una película.

Y es por eso por lo que conocer el testimonio de Julio Escoto fue algo que todos los estudiantes de 6to necesitábamos, aunque no lo supiéramos. Julio Escoto nos dio su versión de los hechos. Y una de las primeras frases que nos dijo tan solo empezar fue “No quiero que me consideren un héroe, porque no lo soy”. Y a su parecer quizás no lo fuera, pero para nosotros todo aquel que perteneciera al 1J4 fue un verdadero héroe luchando por la patria.

Un sobreviviente de la que fue la época más sangrienta de nuestro país. Al Julio contar su historia, nos dio algo real. Su persona y sus recuerdos convertían aquella historia tan lejana, en una visión verdadera y tangible. Nos permitió conocer su historia de tortura y encarcelamiento, su sufrimiento en manos de los calieses y Trujillo. Julio no nos contó una historia a medias, ni las partes más sencillas, nos habló con la cruda realidad y nos abrió los ojos a una época que pensábamos que ya lo sabíamos todo. Pero eso no es cierto. Aún nos queda un largo camino por recorrer a la hora de tener los detalles de la dictadura de Trujillo, pues la historia está censurada, e incluso nos engaña en ocasiones. Incluso ahora, después de 57 años, hay personas que estuvieron a favor de la dictadura que andan libres, que se les ha otorgado el perdón e incluso ocupan cargos políticos y nosotros somos ignorantes de estos hechos. ¿Creíamos que la Dictadura había terminado? En esa época también lo creyeron a la hora de la muerte de Trujillo, solo para quedar atrapados en la de Balaguer, el discípulo de Trujillo, durante otros doce años. Y quien sabe si nosotros creemos que andamos libres, y a los 70 años de la Dictadura quedemos atrapados en otro gobierno que sigue los ideales del Jefe, pues si aún hay seguidores libres, ¿Cómo sabremos que no le plantan esa semilla a otra generación?

Cuando a Julio se le preguntó qué aspectos de la dictadura se mantenían vivos, solo suspiró y nos dijo “¿Ustedes quieren que yo vuelva a caer preso?”. Y la triste realidad es que aun cuando contamos la verdad de esos tiempos es con miedo y temor, porque no somos libres de esa época y quizás nunca lo seamos. Su libro incluso fue descreditado por nombres mencionados. Porque a esta altura de juego aún no se pueden llamar a esas personas por sus crímenes. Julio nos pidió que abriéramos los ojos y que tuviéramos cuidado, si seguimos por este camino quedaremos atrapados en otra era de caudillos. Si no nos levantamos y hacemos el cambio, seguiremos en un ciclo sin fin donde se continúa repitiendo la historia. Debemos alzar la voz y hacer algo con respecto a nuestro futuro