LOS 10 FINALISTAS DEL I CERTAMEN DE POESÍA SAN JUDAS TADEO 2018, CELEBRADO DURANTE LA SEMANA CULTURAL DE ABRIL

Poema ganador. Lucía Espaillat. 5º B

Para cuando tengas un problema

No te dejes vencer por la brusca niebla,

aquella es una pistola sin balas.

Tu mente es más fuerte cuando Paz le puebla

y la solución te grita con ganas.

No llores cuando griten los ignorantes,

tú vales más que esos vacíos pensamientos;

¡No temas, ríe antes!

y el problema se irá con el viento.

No permitas que el mundo te destruya,

no confíes en aquella gravedad,

deja que tu cuerpo huya y fluya:

¡en el más allá puedes volar!

No estás solo amigo mío,

tienes libertad en el mar.

La solución anda contigo

y en ella sí puedes confiar.

No desesperes cuando mal te sientas,

muy posible te sientas hundido

y si solución no encuentras

¡búscala y no te rindas, ella anda contigo!

 

2º premio. Jesús Lizardo. 3º A

El dolor del no poder

 

Hoy justo estaba pensando,

lo que me costó dejar

y más que todo olvidar,

el dolor que iba callando

y con los años cargando.

Ese dolor de saber

lo que se debe hacer,

que se debe reprimir

con tal de sobrevivir.

Ya se debe detener.

Venezuela, Venezuela,

tierra por Dios bendecida,

llena de amor y vida.

Como decía mi abuela,

quiérela hasta que te duela.

Malas manos la gobiernan,

estas en sí solas piensan.

El pueblo se está muriendo

y nada están resolviendo.

Tranquilo, pronto caerán.

 

3er premio. Ana Karen Rojas. 5ºC

Vida de Halfeti

 

En la oscuridad de una frívola vía,
bajo la luz de estrellas de insomnio,
se encuentra una gota que destila sin que algo la rija,
de una sombra más profunda que fija.

El frío temor de ser fuente del desconsuelo,
del amor no correspondido y mentiras en el reflejo.
No logran conciliar el sueño las mariposas del deseo.
En las aguas de sequía en tus ojos transparentes,
no hay razón de no sufrir por las tinieblas imponentes.

Con cada rotación del baile de la diosa Gea,
floreciendo y avejentándose en cada una de esas fiestas,
nos muestra que sus caminos son inseguridad e incoherencia.
Con cada Nuevo Enero que fue pasado año,
y cada Luna con su brillo y salud fue engaño.

Muerte y funeral para nosotros es camino de rosas.
Y esas esperanzas que dictan nuestro destino, celosas,
no han sido sino superpuestas como desafío, de formas curiosas.
En la distancia no se ven más que demonios, caras
de sangre y rosas de Halfeti hermosamente oscuras.

Y esperando ver la rosa de Sarón en Occidente.
Se ve la vida estando ciegos, con los párpados sellados,
y al abrirse en esa infinita e indefinida galaxia hiriente,
se ve en sus pupilas la Luna Creciente e inevitables llamados
hasta que el ser es desgarrado y visita la Luna Nueva de Muerte.

 

Demás finalistas:

Rebeca Gurpegui, 5º C

El arte de escribir

 

Escribir es dejar la mente volar,

dejar que el lápiz plasme las frases incomprendidas

lanzadas en cada latido de nuestros corazones,

es escuchar la melodía inscrita en el entorno que te rodea

y transformarla en palabras.

Codificar la belleza del mundo en versos que laten llenos de vida,

crear a través de la pluma la esencia de los sentimientos,

ver el mundo a través de los ojos del alma

y dibujar en lienzos la complejidad de la realidad humanidad.

Un escritor no es aquel que logra escribir con una buena técnica,

sino aquel que logra comprender el origen de la melancolía y de las emociones

para captarlas en la lírica de sus composiciones.

Escribir va más allá de hacer tangible lo vano y superficial de la vida,

se trata de escarbar en las profundidades de la mente,

adentrarse en la armonía y musicalidad del mundo

para poder interpretar de manera única las distintas aristas del Cosmos.

Inspiración, los versos son unos arrebatos de excitación

sugeridos por las musas dentro de los corazones,

dentro del mar, dentro del viento, de las leyendas,

¡La pureza derramada por la magnificencia del planeta!

Debemos comprender que este arte no se fundamenta en los movimientos del lenguaje,

se fundamenta en las entrañas de la naturaleza

 

Laura Fernández, 3ºB

Hater

Abres los ojos día tras día en la apatía de tu vida,

a criticar a los que de allá arriba le llegan sus bendiciones,

con esfuerzos y sin sabores trabajan sin descansar;

tú te ocupas de criticar y de hacerte el experto en todo

lo que nunca has de lograr porque no te gusta trabajar.

Amigo de nadie eres pues vas por tus intereses,

a carroña de pensamientos y dolor de otros hueles,

no calculas y arremetes dañando todo a tu paso;

siempre con tus críticas en una nube maligna envuelves

al que por sano, enfocado y sin voluntad de pelear tiene.

Más te tengo que informar, ya que estas a tiempo,

que tu profesión de odio y de envidia tiene caducidad,

y te vas a levantar un día sin grandes amigos,

vencido del odio que sembraste y has de cosechar,

y que escribo con pesar lo que parece tu destino.

 

Angélica Troncoso, 6º B

¡Vivimos libremente presos!

¡Vivimos libremente presos!

¿Quién puede decir o hacer lo que quiera sin perjuicios?

Sensiblería de ave presa en una jaula transparente,

Como el mimo que vive en su caja.

¡Oh libertinaje tan lejano

En pleno siglo XXI!

¿Cuándo podremos llegar al climax de la vida

Si en esta vida nadie enseña su verdadera personalidad?

¡Vivimos libremente presos!

Cada persona tiene una luz, la cual debe conocer al sol.

Cada amor tiene que ser vivido

Ninguna pasión debe albergarse solo en tu pecho

Cada sentimiento tiene una razón de ser y si no lo dejan ser puede llegar a matar

Ningún luz debe de ser apagado por lo que es

¡Vive tanto como quieras,

y quieras tanto como vivas!

 

Roberto Guzmán, 6º B

Comienza la primavera

Comienza la primavera

Muere el invierno y el frío,

comienza la primavera.

Ahora mismo quisiera

recuperar ese brío

que como agua en el río

arrastra todo a su paso

llevándose de un zarpazo

esta quietud que entumece

el paso de estos tres meses

que ya en marzo es ocaso.

 

Eder Hernández, 4º B

MUSA

Noches en vela, de insomnio,

bebiendo en soledad por ella,

aquella sirena que consuela al marinero, en busca de su faro.

Melancólico, me miro al espejo.

Solo veo un trozo de carne, egocéntrico, pero frágil.

Voy dándole sorbos, para olvidar la pesadilla,

con nombre de mujer.

Siento el silencio absoluto, y comienzo a recordar:

Rueda el vinilo, el humo se expande,

dos sonrisas llenas y un par de corazones vacíos.

Aquel barco de corcho que un día vagó por el mar de tus lágrimas,

el capitán que llevo el navío a pique, pero que nunca lo abandonó,

Y se hundió con el…

Eras la flor que pensé que sería mía para siempre,

pero tus efímeros pétalos fueron cayéndose uno a uno,

dejándome solamente un tallo de memorias.

Abre las alas y sé libre, hay mejores, me dijiste.

Dos almas locas por el tiempo,

carcomidas por la lujuria.

Tu pecho caliente,

mi verso.

 

Mathew Alberto Sosa, 6º C

Mi ave sureña

Cuando mi ave vive en lo alto cantando

las glorias que su voz bella pregona,

mirando en el cielo, ella se emociona,

pero al ver su encierro sigue llorando.

El ave se mueve siempre soñando

y su traidor, que la encerró, sanciona,

porque ella de buen corazón perdona

pero el daño hecho no va olvidando.

El amo dentro del palacio sueña

de cómo todo venderá por plata,

de cómo la libertad él empeña.

El amo sale y la vaca ordeña

la leche del ave, el ave que mata.

El ave ve su libertad sureña.

 

Chantal Gil, 6º C

Mañana te voy a ver

Mañana te voy a ver

y no sé qué esperar.

¿Será como lo imaginé

o será sólo un encuentro más?

No sé qué me da más miedo,

debo confesar,

el que me quieras y te quiera

pero de ti me deba alejar

o que no me quieras

y con mi pena

haya yo siempre de cargar.

Mañana te voy a ver

Y no sé cómo reaccionaré:

no quiero parecer indiferente

pero tampoco que te extrañé.

no sé qué más me aterra,

A ti te confesaré,

hacerte sentir que no te quise

o que nunca te superé.

No sé qué más me aleja,

un recuerdo frecuente

o un escenario distante

pero mañana te veré.