IX Concurso Literario de Relatos cortos “Eugenio Asensio” – Una vida sencilla

Participantes en el IX Concurso Literario de Relatos cortos “Eugenio Asensio”, organizado por el Instituto Espa??ol “Giner de los R??os” de Lisboa, Portugal, en mayo de 2018.

Una vida sencilla

Categor??a B???? -?? Samuel Alejandro Garc??a Dubus Garc??a???? -??

Hab??a una vez un hombre tan simple que la simpleza le parec??a una simpleza. No ten??a problemas de familia porque todos estaban muertos. No ten??a hijos ni esposa porque no le interesaba. No ten??a problemas econ??micos porque conservaba un trabajo estable y digno.

La rutina de Chris era bastante sencilla. A las 6:00 am ya estaba en pie. Hac??a ejercicio, desayunaba, se vest??a, hac??a sus necesidades y alimentaba a su perro, Tommy. Tomaba las llaves de su auto y manejaba la misma ruta todos los d??as. Trabajaba unas 8 horas, como contable de una super empresa. Volv??a a su casa (con la misma ruta), se ba??aba y se vest??a. Entonces continuaba yendo hacia el parque m??s cercano en el banquito que le quedaba en la derecha utilizando la ruta m??s cercana. Duraba unas 4 horas ah?? para luego cenar e irse a dormir. Todos los d??as. La misma rutina.

??Qu?? pensaba Chris del mundo y del sistema? ???Me parece que se complican mucho??? -dec??a. ???No entiendo todos esos menesteres de las guerras mundiales, las violaciones, la corrupci??n y dem??s asuntos. No los quiero entender. Considero que todas esas cosas son unas sandeces que distraen el alma y la mente del objetivo principal de la humanidad: ser feliz.??? Su discurso no saltaba a mayores conclusiones. Chris pensaba eso. Siempre lo pens?????Y lo cumpl??a. Teniendo la vida m??s simple y minimalista que se pod??a tener en la ciudad Tamarindo, del pa??s ??rbol.

Esta ciudad era, para no decir perfecta, muy buena. Las oportunidades de trabajo surg??an como chorros de un grifo y la felicidad global era de un 99%. ??Problemas de guerra? ??Degenerados mentales? ??Robo? ??Homicidios? ??Machismo? Nada de eso exist??a en esta humilde ciudad. Con una poblaci??n de 100,000 personas, la paz coexist??a en cada uno de ellos.

Pero la historia del pa??s ??rbol no puede ser pasada por alto, ya que no siempre fue pac??fica. Guerras y guerras surg??an y hab??a un descontento tan grande que el pa??s se dividi?? en dos ciudades: Tamarindo y Chinola. La frontera entre estos era de tan alta envergadura que ni un mosquito pasaba desapercibido.

Chinola era indiscutiblemente lo inverso a Tamarindo. As?? como el jugo de tamarindo da sue??o y el de chinola te tumba. Chinola era un lugar lleno de ladrones, violadores y toda la violencia del pa??s se concentraba en ese preciso lugar por razones c??smicas. La separaci??n en dos fue plan del se??or Tobias Grumm el cual consist??a en reunir todas las personas buenas de ??rbol. Para luego iniciar la guerra descrita anteriormente. Que tuvo un prominente ??xito. Se podr??a decir que todo bien requiere de un gran sacrificio.

Coincidentemente el padre de Chris fue la mano derecha de Tobias. Los dos hab??an dise??ado esta utop??a con ah??nco por muchos a??os, hasta que lo lograron. Sin embargo, luego de embarazar a la madre de Chris, este fue capturado por los l??deres de Chinola y crucificado en frente de toda la ciudad. La madre de Chris muri?? en el parto. Por lo tanto, Chris vivi?? como hu??rfano en el orfanato Boh??o de la calle ****. Ya en estos tiempos la guerra hab??a terminado. Chris disfrut?? de la parsimonia de la nueva ciudad.

Su infancia fue normal. Simple. Juguetes, parques de diversi??n, bicicleta. La historia de un ni??o completamente normal. A Chris le interesaba las matem??ticas. Lo otro no tanto. Aun as??, sacaba muy buenas notas. Las sac??. Al salir del colegio estudi?? contabilidad. Dur?? unos 10 a??os yendo de trabajo en trabajo, hasta que encontr?? a Corporaciones Grisses. Una tienda de juguetes que necesitaba de un contable con experiencia. Chris lo era. Solicit?? empleo y se lo concedieron. ???Ver todos esos juguetes me recuerda a mi simple infancia??? ???dec??a. Y ahora vive esta vida tranquila.

Sin embargo, y como tuvo que pasar, la tranquilidad que este consigui?? empez?? a sufrir ciertas perturbaciones. La que se recuerda en esta historia, pas?? un mi??rcoles en la temporada alta de primavera con el sol encima. Estaba Chris en su rutina vespertina: le tocaba ir al parque de todos los d??as. Pero al llegar pas?? algo que hizo fastidiar un poco la eterna serenidad que presentaba Chris. No fue precisamente que pas?? algo, sino que falt?? en su met??dico plan sin falla aparente. El banquito. Chris estaba angustiado. No sab??a qu?? hacer. En su desesperaci??n, regres?? por los pasos donde siempre iba y reinici?? el camino hacia el parque desde su empleo. Pero el banquito no estaba ah??. Nunca le hab??a faltado algo a la rutina de Chris. Nunca en la totalidad de su existencia le hab??a ocurrido semejante situaci??n. Chris decidi?? gritar. Gritar como nunca hab??a gritado. Las personas del parque iban a hablarle.

  • ??Qu?? te pasa, por qu?? gritas?

Chris simplemente respond??a:

  • ??El banquito! ??El banquito!

En un principio las personas no entend??an que quer??a decir con el banquito. Hasta que uno de los encargados de cuidar el parque, que precisamente se hab??a llevado el banquito, intervino en el gent??o. Les pidi?? a las personas que lo dejaran solo con el se??or.

  • Tranquil??cese se??or. Beba un poco de agua.

Chris acept?? la botella de agua, y se la ech?? encima. No aguantaba m??s.

  • El banquito que usted menciona???Me imagino que se referir?? al que estaba justamente aqu??-estira el brazo hacia el suelo que est?? frente a Chris-.
  • ??S??, s??! ??Ese mismo, ese mismo!

Chris parec??a haber conseguido algo de serenidad, ya que alguien lograba entender sus apote??sicas dolencias.

  • Soy uno de los encargados de este parque. Me mandaron a mover ese banquito hacia la acera opuesta para cambiar un poco el ambiente. Pero veo que le result?? de mucha molestia este peque??o cambio.

A Chris le impact?? la palabra ???cambio??? en la charla del encargado. ???Cambio??? era una palabra que lo sacaba de sus casillas. El cambio no estaba en su vocabulario. Hab??a dise??ado un plan perfecto, una vida perfecta, una vida feliz, sin preocupaciones, sin ???cambios???. Al encargado pronunciar esta temible y grotesca palabra, el pobre Chris no tuvo m??s remedio que golpearlo. Le dio un derechazo de los que suenan, tan duro que el encargado no hizo m??s que caerse.

Cuando el comisario estaba haciendo el expediente luego de apresar a Chris, le llam?? la atenci??n la vida de este se??or. Un hombre a simple vista perfecto, con una supuesta felicidad sin fronteras, perdi?? los estribos por el simple cambio de un banquito. El comisario rio levemente al pensar en esta situaci??n. Luego concluy??: ???La inteligencia consiste en la capacidad de adaptarse a los cambios.??? Chris no aguant?? tanto cambio en su vida. No hizo m??s que salir de la c??rcel y se tir?? de un quinto piso, dejando una carta en el techo que plasmaba lo siguiente: ???CAMBIO???.