Duarte: ¡Inspirador de ayer y hoy!

 

Prof. Petronila Dotel, SJ

Sin lugar a dudas Duarte es el inspirador de la gran idea de ser libre e independiente, de crear una República y de que la misma se enmarque en los postulados de la democracia.

Duarte tiene la grandeza de concebir una idea casi imposible de lograr dada la fisionomía del pueblo dominicano en ese momento.

El país de aquella época halla base ocupado por Boyer desde 1822. Vivía entre la miseria, la desunión y la idea confusa de Nación. Sin embargo, la visión de Duarte, su arrojo y determinación llenaron de esperanza y luz a quienes creían que había llegado la hora de crear, en medio de esa sociedad quizás embrionaria aún, una República que fuera capaz de trazar la senda de su propio destino.

El desafío era grande, mas, la convicción, el deseo, la toma de conciencia, fueron mayores que las dificultades. Duarte inspiró a su generación. Infundió en el ánimo de sus colaboradores la sublime idea de dar el paso que nos colocaría a la altura de las naciones avanzadas. Su idea era más enorme que la realidad misma. Él lo sabía, sus amigos también, pero dieron el paso sin titubear, pues el compromiso con el porvenir estaba definido.

Ayer, cuando apenas éramos unos 135 mil habitantes, sin carreteras, sin acueductos, sin hospitales, sin energía eléctrica, sin escuelas, ni universidades, ni teléfonos, ni viviendas adecuadas. Ayer cuando el transporte era en burros, caballos y recuas, cuando la ruina y miseria eran espantosas realidades, un grupo de nueve jóvenes inspirados por Duarte creyeron y se atrevieron a cambiar el rumbo de la historia y volar hacia la conquista de la libertad y dar los cimientos de una sociedad nueva.  En medio de una sociedad marcada por el atraso colonial, la servidumbre, la falta de educación, Duarte supo junto a sus amigos trinitarios concebir la oportuna idea.

Es por ello que Duarte sigue siendo el inspirador del presente. Con su ejemplo de hombre visionario, honrado, patriota, solidario, liberal, optimista, nos dicta en nuestro presente, las directrices que debemos asumir los que hoy creemos que la República esbozada en febrero, y forjada en la Guerra Restauradora debe ahora dar el paso cualitativo de alcanzar la verdadera democracia, la equidad, la justicia social. De esa manera estaremos entonces elevando a la altura de la dignidad a todo el pueblo que hoy agoniza en la miseria, la falta de valores y la violencia de todo tipo. Duarte inspira en el presente. Su pensamiento está vigente porque hoy “hombres sin juicio y sin corazón conspiran contra la salud de la Patria”; Porque “Hasta que no se escarmiente a los traidores como se debe, los buenos y verdaderos dominicanos seremos siempre víctimas de sus maquinaciones”.

Duarte nos inspira porque estamos llenos de políticos corruptos. Nos inspira porque carecemos de una clase dirigente verdaderamente amante de su patria; porque aún el pueblo expone su fragilidad en la conciencia. Nuestro pueblo sumido ayer en la ignorancia y la fragmentación, hoy sigue remolcando ese terrible mal con un componente nuevo; está arrastrado al consumismo voraz. Liberar al pueblo, colmarlo de una educación verdadera es uno de los tantos desafíos que nos gime el presente para poder de esa manera completar la obra del inspirador y creador de la República y nacionalidad dominicana: Juan Pablo Duarte.