Editorial Febrero 2018

A JUAN PABLO

Juan Pablo Duarte dedicó su vida para lograr una patria libre, inculcando al pueblo su ideología de nación independiente. Hoy nos preguntamos: ¿Aún permanecen los ideales de Duarte en la  sociedad dominicana?

Juan Pablo nos dice: “Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio, hoy que hombres sin juicio y sin corazón conspiran contra la salud de la Patria”.

La corrupción ha opacado todos los valores que una vez tuvo nuestra patria, los valores que Duarte y sus compañeros lucharon por enseñar mientras construían nuestra Patria. La sed de poder se ha apoderado de nuestra moral y ha manchado el perfil de nuestro país. Mientras la corrupción tiene más impacto que nunca en la mente de la población dominicana se ha logrado poco progreso real en la lucha contra ella.

Son lamentables los vasos casos de violencia y feminicidios, la inequidad social, las situaciones precarias de las escuelas y hospitales públicos y, peor aún, la indiferencia del pueblo dominicano al presenciar estos factores y asumirlos como algo normal.

El cambio recae en nuestros hombros. Debemos plantearnos en qué podemos contribuir, que podemos cambiar, que estamos dispuestos a mejorar, como podemos prepararnos para que seamos partícipes del cambio…. Es muy fácil ser crítico de tras de la pantalla de una computadora (los tiempos modernos nos lo facilitan), pero es incómodo apoyar a los más débiles aportando tu presencia física.

Nosotros, los ciudadanos, somos los responsables de hacer la diferencia, de velar por nuestros derechos y los de las futuras generaciones.  El amor y sentido de pertenencia del dominicano aún está presente, sólo es cuestión de abrir los ojos y hacer la diferencia.  No solo conmemorar nuestra historia mediante fechas y datos, sino enseñar los propósitos, esfuerzos  valores que tuvieron estos personajes mostrando que todos y cada uno de nosotros somos capaces de aportar nuestro granito de arena en miras de una sociedad mejor.

 Por desesperada que sea la causa de mi Patria, siempre será la causa del honor y siempre estaré dispuesto a honrar su enseñanza en mi sangre”.

Juan Pablo Duarte