Seamos más felices

Opinión editorial

Si conocieras como te amo dejarías de vivir sin amor, serías más feliz (canción de la Hermana Glenda inspirada en Jn 4, 10).

Iniciemos este año 2018 llenos de alegría, sabiendo que tenemos un Dios que nos ama y que quiere lo mejor para nosotros.

El mes de enero está cargado de fiestas y solemnidades que nos ayudan a recargar las pilas, como cristianos y como dominicanos:

  • Un dios que se hizo hombre entre nosotros para mostrarnos su gran amor y una madre que nos acompaña en este caminar, nuestra Señora de la Altagracia.
  • Un Padre de la Patria que fue capaz de darlo todo por tan noble ideal, Juan Pablo Duarte.

Es tiempo de pintarse la cara color de esperanza, mirar el cielo y respirar profundo diciendo: Sí, se puede.

Madre, padre, se puede seguir adelante, aunque sientas que tu familia se desintegra.

Joven, se puede seguir adelante, aunque sientas que no tienes un Norte y sean ínfimas las oportunidades.  No eres el futuro, el presente te pertenece, esfuérzate, levántate, se hace camino al andar; sigue las sendas de los que llegaron lejos e inventa nuevas rutas.  En tí está la fuerza, el entusiasmo. . ., la alegría.

Todos podemos seguir adelante, aunque los grandes ideales de nuestros Padres de la Patria se desmoronen.  Podemos levantarnos como el Ave Fénix.  Se puede, porque somos un pueblo de fe.  Unámonos y gritemos a una voz:  Sí, con la ayuda de Dios y la compañía de nuestra Madre María, podemos.

Quizás sea el momento de observar el trabajo de las hormigas y asumir el compromiso de hacer bien lo que nos corresponde en la familia, en el trabajo, en la calle, en todo.  No es tiempo de buscar ventajas.  Es tiempo de trabajar por el bien común.

Como institución, hemos superado grandes metas.  Ésta es muy buena señal para forjarnos otras mayores.  La familia lo pide a gritos, nuestro país…, el mundo.  Inyectemos esa dosis que tanto se necesita.  Pongamos nuestro granito de arena, Dios, una vez más, cambiará nuestra agua en el mejor de los vinos.

Que el Señor nos bendiga y nos llene de su paz.