La familia y la escuela: Formadoras de seres humanos

La familia constituye el eje central de la vida de cada ser humano. Es la base donde se establece la socialización de cada persona, la cual encuentra su máxima expresión posteriormente   en el ámbito  escolar.

Los vínculos de confianza, seguridad, coherencia, el nivel de aceptación y la autoestima que se deriva del trato cotidiano, son , entre otros elementos, la dote más  valiosa que la familia aporta para poder superar muchos de  los retos que la vida supone y favorece el crecimiento e independencia  personal del ser humano.

El niño trae a la escuela lo aprendido y reforzado en casa. Allí es donde esa impronta familiar se manifiesta con mucha mayor intensidad. Allí no se dan los vínculos de consanguinidad, convivencia habitual, sentimientos filiales y confianza, de manera puntual, pero… si se  incrementan esas oportunidades de aceptar la diversidad, manifestar la tolerancia, el respeto y el afecto entre pares, el reconocimiento de la autoridad, entre otros factores.

En ambos escenarios hay formas distintas de socialización que persiguen un fin común: satisfacer  las necesidades de desarrollo de las personas,  maximizar sus capacidades para manejar y utilizar para la vida los conceptos académicos aprendidos y, facilitar la adquisición de hábitos que lo conduzcan a la propia autonomía.

Familia y escuela desarrollan, una estrecha tarea compartida para lograr la formación integral de ese individuo, tarea que conlleva un alto nivel de  responsabilidad.

En nuestro colegio, trabajamos para compartir esta tarea, afianzando y multiplicando estas acciones en un  rol de educadora en valores.

Debemos continuar trabajando juntos  facilitando  y privilegiando algunas pautas para que:

  • En ambas instancias se practique el habito de la congruencia entre la palabra y la acción.
  • Respetando las líneas de autoridad y desarrollando  una comunicación cada vez más  respetuosa y asertiva  en cualquier medio que se utilice.
  • Ofreciendo apoyo y acompañamiento a los grupos en las actividades propuestas y en las diseñadas por los estudiantes.
  • Dando retroalimentación y opinión constructiva ante los acuerdos  o desacuerdos  que surjan.
  • Sintiéndonos parte integral de la institución, permitiendo traspasar los límites del hogar propio para convertirla en el hogar de todos.

Así podemos trabajar unidos en la formación de ese ser humano nuevo, integro, valioso, feliz y exitoso que sea orgullo de su familia y de la familia San Judas.

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